Saturday, April 25, 2009

Dust and Doors

¿Estamos destinados a aceptar nuestro sino, sin más oposición que la un débil hilo de pensamiento autocompasivo que martillea nuestra conciencia con un suave pero desolador "No puedo volver atrás " y el no más desolador, pero si complaciente "Tenia que pasar, no esta en mi mano" ? Ese molesto pesar, esa imagen de un futuro que aún está por llegar en el que posiblemente nos vemos a nosotros mismos cumpliendo quimeras y utopias varias, con una expresión en la faz cercana a lo que vulgarmente llamamos "felicidad"

No hace falta decir que los sueños, SUEÑOS son. Que oportuno.
Nos limitamos a escondernos detrás de esa puerta dentro de nuestra cabecita, en la que colocamos un "No molestar" quien sabe si por miedo, o simplemente por inercia. Tras esa estructura metafísica están todos aquellos pensamientos, todas aquellas ideas y sueños; palabras, emociones, sentimientos. Dentro nos encontramos con una estancia en la que duermen, seguramente en un letargo eterno, todo aquello que alguna vez nos creimos capaces de hacer, decir o sentir. Todas aquellas sensaciones que nos invadieron una vez y que cercenámos por miedo a no poder controlarlas, o en su defecto a controlarnos.

Esa puerta, que todo individuo posee y que da a un mundo tan íntimo y tan oscuro, en el que nos convertimos en algo tan vulnerable y ínfimo... Ah, esa puerta... se cerró hace tiempo para muchos. Hay quienes incluso no advirtieron nunca su presencia; todas aquellas pobres almas que se limitaron a dejarse llevar, sin tenerSE encuenta a ellos mismos. Ni un ápice de comprensión.
Muchos pueden asociar esa puerta a el famoso tren que solo pasa una vez en la vida. Que equivocados estan. Nunca paran de pasar trenes, unos con mayor frecuencia, otros quizas tarden años en volver a pasar. Pero siempre retornan. En sus vias se dibuja la estela de nuestro ser, y como si de un gato que después de un tiempo perdido vuelve a casa sin saber como, el dichoso tren volverá. Lo que lleve en su interior depende de tantas cosas... que me es imposible generalizar.

Volviendo a la puerta. Esa puerta no funciona de la misma manera que el tren. Está ahi, todos la tenemos y aunque sea inaccesible, aunque tenga el cartelito, no paran de entrar cosas y mas cosas. El problema llega cuando quieres abrirla para echar un vistazo a lo que hay dentro. El mecanismo de la puerta se activa a voluntad, un poco alterado por el entorno. Si tu crees que ha llegado el momento de retomar lo que dejaste tiempo ha tras ella, se abrirá. Aunque todo ese polvo acumulado durante años... no es fácil. Todo se encuentra allí, aunque a veces nunca daremos con lo que buscamso exactamente.

A todo esto... solo decir que va llegando el momento de abrir puertas y empezar a ordenar su interior, de tal manera en la que todo entra con una extrema facilidad sacar pedazos de (por llamarlo de alguna forma) recuerdos no va a ser tan fácil. Cuesta, pero vale la pena.

Si crees que el destino esta echado, que no puedes nadar contra esa corriente de poderosa fuerza, si crees que no puedes atravesar la tormenta de arena, deshazte de todo lo anterior y empieza por plantearte quién eres. Contracorrientes las hay siempre, como sorteamos los obstáculos o cuando abrimos la puerta que los encierra es algo tan personal que nada puedo decir al respecto.

Lo que tengo claro es que nunca llegare a conocerme si no giro el pomo.
Asi que coged vuestros cuchillos mas oxidados y apuñalad al destino con todas vuestras fuerzas. Dejad que muera lenta y dolorosamente, enseñadle quien dirige a quien.
Y no os olvideis de ir con cuidado al abrir las puertas, pues hay cosas que es mejor que permanezcan bajo toneladas de polvo.

No comments:

Post a Comment